Cristianos en las antípodas del «católico» y reprobado Fernández Díaz

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El ministro Jorge Fernández Díaz se confiesa públicamente «católico», pero muchas personas que intentan ser buenos cristianos están en las antípodas de su «catolicismo».

1. Jorge Fernández Díaz es otro caso lamentable en la política española. La Comisión de Interior del Congreso de los Diputados ha aprobado con el voto de todos los grupos, menos el PP, una propuesta del nuevo PDECat reprobando a este ministro franquista. Le reprueban por «sus acciones y actitudes antidemocráticas y por la falta de ética política en sus actuaciones en contra de los que piensan diferente».

2. Uno de los grandes perjudicados por la acción oscura de Fernández Díaz es el católico Xavier Trias, comprometido con el proceso soberanista catalán democrático y pacífico. Ambos políticos no mantienen ninguna relación personal desde hace tiempo, desde cuando Trias fue injustamente ensuciado desde el Ministerio del Interior. Un día, sin embargo, coincidieron en un funeral en la Sagrada Familia. Trias, hombre honrado y creíble, se refirió días después a este episodio. Dijo: «Fernández Díaz me dijo que, como católico, no podía soportar la tensión que había entre nosotros. Le comenté que yo también era católico y que, por tanto, yo le perdonaría si me pedía perdón. Me dijo que me llamaría, pero no lo ha hecho». Es más, el ministro ahora reprobado dice con desprecio que él no tiene que pedir perdón a Trias.

3. Sobre estos episodios, el firmante escribió un tuit: «Las conversaciones de Jorge Fernández Díaz con el juez Daniel de Alfonso deben entrar en contradicción con la espiritualidad del Opus Dei«. Desde esta organización católica se contestó: «El Opus Dei, como comprenderá, no da información personal de sus miembros. Muchas gracias». Y se remitía a unas declaraciones a religionenlibertad. Al ser preguntado sobre qué consiste su vida con Dios, Fernández Díaz contestó: «Digamos que mi plan de vida es muy cercano a la espiritualidad del Opus Dei: ir a misa todos los días, rezar el rosario, hacer un rato de oración, otra de lectura espiritual».

4. El reprobado Jorge Fernández Díaz podría ir con todo este bagaje a su querido Valle de los Caídos, tumba faraónica construida entre 1940 y 1958 por prisioneros republicanos de la guerra civil, y velar los cadáveres del fascista José Antonio Primo de Rivera y del dictador Francisco Franco. El nacional catolicismo del Valle de los Caidos desfigura radicalmente el mensaje evangélico. El Evangelio de Jesús consiste en orar, en pedir perdón y perdonar, en jugar limpio incluso con los adversarios y no practicar el juego sucio.

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