PSOE. Libertad de expresión. Puigdemont

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1. Hechos y no palabras decía el tristón José Montilla (PSOE), entonces candidato a la presidencia de la Generalitat. Inexpresivo Montilla, pero gracias a las conservadoras puertas giratorias, hoy es consejero de Enagas con alta retribución.

2. Las utopías de Montilla y PSOE, partido fuerte del Gobierno, son humo. El partido del inconsistente Pedro Sánchez decía que era republicano y ahora el PSOE defiende la monarquía impuesta por el dictador Franco y avala al campechano huido por líos financieros y de faldas. Decía que era federal, pero el PSOE practica una política ultra recentralizadora en los ámbitos institucional, competencial y económico. Dice que es un partido progresista pero Sánchez elogia el sentido de estado de VOX, partido ultra con adn franquista. «El franquismo fue un régimen político autoritario y dictatorial vigente en España entre 1939 y 1975, y también es llamada como tal la ideología en que se basa» (Real Academia Española).

3. El franquismo no desaparece aún de las instituciones y de la sociedad españolas. Postfranquismo es «franquismo 2021». Todo es criticable, ¡ep!, en una democracia. «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión. Esto conlleva el derecho a no ser molestado a causa de las opiniones y el de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas por cualquier medio de expresión y sin consideración de fronteras» (Declaración Universal de los Derechos Humanos. Artículo 19).

4. Pablo Hasél, sin embargo, está en la cárcel. El rapero leridano ha colgado antes de ser encarcelado un videoclip dedicado a Felipe VI por un discurso que ha hecho esta semana. El hijo del fugado Juan Carlos I afirma: «Sin libertad de expresión e información no hay democracia». ¡Anda!

5. ¿Y que hacer frente a los discursos y las actuaciones de los fascistas que rondan por Europa, España, Catalunya? Carles Puigdemont, presidente catalán en el exilio, se hace suyas en el Europarlamento unas palabras inspiradas en Giacomo Matteoti: «Il fascismo non è un’opinione; è un crimine «(El fascismo no es una opinión, es un delito). Matteoti es un político italiano asesinado por los fascistas el 10 de junio de 1924 después de haber denunciado en sede parlamentaria el fraude electoral realizado por los jerarcas fascistas.
6. A la luz de lo expuesto, ER puede hacer saltar por los aires la democracia y la soberanía de Catalunya si no es coherente con los resultados electorales. Las urnas dan la mayoría independentista en votos (52%) y escaños (74), a pesar de la represión del anexionismo españolista. Por lo tanto, debe haber un Gobierno y un programa independentistas pactado entre ER y Junts con empate técnico y la CUP. Por lógica, y a la inversa de la pasada legislatura, las presidencias de la Generalitat y del Parlament corresponden ahora a ER y Junts. Pero si ER opta por un entendimiento con los partidos del Gobierno español (PSOE y Podemos) lo hará con un ejecutivo monárquico, juancarlista, ultracentralista, españolista y falsamente progre porque blanquea a los ultras de VOX y de Manuel Valls.

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