Semana Santa … una espiritualidad más solidaria (David Jou)

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La Semana Santa de este año, entre los domingos 5 y 12 de abril, cae en plena pandemia del coronavirus y en pleno confinamiento. Puede ser una semana vivida con una espiritualidad más solidaria. Lo escribe David Jou (científico, poeta, presidente de la Fundació Joan Maragall), entidad que trata sobre cristianismo y cultura. Sigue la carta de Jou … Queridas, queridos …

«Desde la Fundació Joan Maragall, con las actividades invernadas por confinamiento, y desde las circunstancias sanitarias y económicas tan duras que estamos viviendo, los saludamos ahora que está cerca el inicio de la Semana Santa.

¡Qué Cuaresma tan dura para todos! ¡Como tardará todavía la Pascua de la salud y de la prosperidad, aunque ya sea cercana la Pascua de la Resurrección y del Espíritu! Nos golpean noticias sobre tantas muertes en soledad, sin la posibilidad de acompañamiento de ninguna persona querida o cercana; sobre tanta gente mayor en residencias en condiciones extremas, con cuidadores enfermos y sin el calor de ninguna visita; sobre tanta gente que va perdiendo el trabajo. ¡Que próximo nos hace -por los que tengan ganas u ocasión de pensar en ella- la desolación del abandono del Viernes Santo, y la impotencia de los acompañantes al pie de la Cruz! Semana Santa con iglesias cerradas, sin otra celebración que la que queramos hacer libremente en nuestro pensamiento y nuestro corazón, quizás con algún acompañamiento televisado o compartido con otros por red.

Pensamos en ustedes. Deseamos que estén lo mejor posible, y que tengan paciencia, fortaleza y esperanza para superar las adversidades que puedan afligir. Fe y cultura -la combinación estudiosa y creativa de las cuales es el objetivo central de la Fundación- nos pueden ayudar a relativizar el yo, el ahora y el aquí, estos tres grandes condicionantes de la experiencia, y a tener una serenidad más esperanzada, una espera menos empapada de urgencia y de angustia, y una espiritualidad más solidaria.

Reciban desde la Fundació, un saludo cordial, a pesar del actual encogimiento de los ánimos».

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