Plegaria por Catalunya. La soberanía es buena para todos, no una amenaza

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Cristianos llevan nueve meses en red para orar por el proceso hacia el pleno reconocimiento de la soberanía nacional de Catalunya.

1. El promotor de esta iniciativa cívica es mosén Cinto Busquet. Este sacerdote considera que habrá que intensificar la oración y el compromiso por el país en las próximas semanas. Las plegarias semanales escritas durante este tiempo estan en la página web www.cintobusquet.cat. Todo el mundo, cristianos y agnósticos, puede acceder a esta web. Incluido, por ejemplo, el arzobispo castrense, Juan del Río. El arzobispo ha asistido al nombramiento de nuevos sargentos en Talarn. En su intervención ha reivindicado el afán de construir un mundo de paz donde brille la verdad, la justicia y la libertad y ha hecho un llamamiento a «amar y defender siempre a España».

2. Los textos que configuran todas estas plegarias se basan en el respeto a la libertad de las personas y de los pueblos, y también a la solidaridad entre personas y pueblos. Todo planteado según los valores del Evangelio de Jesús y según los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia Católica.

3. La primera de estas plegarias  ha inspirado a todas las demás. Se puso en la red el 8 de octubre de 2016, prácticamente un año justo antes del referéndum del 1-O. Este es el texto: «Padre bueno, Tú quieres que todos los pueblos vivan en la concordia y el respeto mutuo de los respectivos derechos. Haced que nuestros gobernantes tengan el acierto de conducirnos en la paz y el diálogo al pleno reconocimiento de nuestros derechos nacionales e iluminad  el corazón de los gobernantes de España, a fin de que se den cuenta de que aceptar la soberanía del pueblo catalán no es una amenaza a sus intereses sino un enriquecimiento para todos los pueblos hispánicos. Te lo pedimos a Ti, Padre misericordioso que cuidais i velais por el bien de todos sus hijos, en nombre de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, que es Dios por los siglos de los siglos. Amén».

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