Reflexión cristiana sobre el comportamiento y el perdón de Pujol

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1. Jordi Pujol (foto) pide perdón públicamente por su comportamiento, que califica de error, en relación a un asunto económico que contradice su mensaje ético.

2. La actuación de Pujol decepciona desde los puntos de vista social, económico, político, nacional, personal, ético, cristiano.

3. Hay reacciones hipócritas y vengativas. Son las de aquellos que no piden explicaciones a Felipe González, José María Aznar, Mariano Rajoy, por citar sólo algunos presidentes, en casos graves y oscuros como los del GAL, las armas de destrucción masiva, Gürtel. A la vez hay reacciones de tanta gente de buena voluntad que se sienten defraudados y a los que, por ejemplo, les supone un gran sacrificio familiar cumplir con los deberes cívicos y fiscales.

4. Desde una perspectiva cristiana, Pujol hace bien en pedir perdón a los demás. Perdonar, sin embargo, es en ocasiones muy difícil e, incluso, imposible. También hace bien en pedir perdón al Dios en que cree. El Dios de Jesús es misericordioso. Misericordia implica perdón, acabar con las malas prácticas y, en este caso, devolver lo que se debe. El Evangelio de Lucas (19, 1-9) relata el encuentro entre Jesús y Zaqueo. Éste era jefe de publicanos y rico. Jesús se hospedó en la casa de este personaje. Todos los que lo vieron, en una especie de dicen dicen, murmuraban que Jesús había ido a hospedarse a casa de un pecador. Zaqueo dijo a Jesús: «Señor, doy a los pobres la mitad de mis bienes, y a quienes he exigido más dinero de la cuenta, les devolveré cuatro veces más». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa. Porque también éste es hijo de Abraham. El Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”.

5. Un punto fundamental de la predicación de Jesús es su denuncia sobre los peligros de la riqueza. Otro punto fundamental es este: «No juzguéis y no seréis juzgados. Porque tal como juzguéis seréis juzgados, y con la medida que midáis seréis medidos (Mateo, 7, 1)”.

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