Un pesebre en un Parlament de creyentes y ateos

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Una Navidad sin ninguna referencia a la Navidad es una opción legítima. Una Navidad con alguna referencia a la Navidad es también una opción legítima. Laura Borràs, como presidenta, se ha decidido por la segunda opción. Ha colocado un árbol de Navidad y, por primera vez, un pesebre en el Parlament.

2.- El significado del pesebre y del nacimiento de Jesús -sea realidad y de fe, o mito- puede ser compartido con sentido humano por creyentes y agnósticos, cada uno desde su conciencia. Así es desde hace años y años por el pueblo catalán en sintonía con el gran impulsor del pesebrismo, Francisco de Asís (1182-1226). “Il poverello de Asís” (el pobrecito de Asís) hace coincidir fe y existencia humana. Fiel a los Evangelios. Austero. Estricta pobreza al servicio de los demás. Propicia el diálogo entre musulmanes y cristianos. Amante de los animales y del medio ambiente. Fuertemente impresionado por el misterio de la humanización de Dios. Fra Valentí Serra de Manresa escribe: “En la tradición pesebrística de los capuchinos se ha defendido siempre que nuestro pesebre -una de las más exitosas expresiones del arte efímero- debe ser popular y catalán y no ‘orientalizado’, ni marcado por el influjo del ‘positivismo histórico’, sino hecho con paisajes existenciales, con recortes de la vida cotidiana de nuestras comarcas solariegas, eso sí, iluminados por el nacimiento de Jesús”.

3.- Francisco de Asis también es autor o inspirador de numerosas plegarias. Como ésta… “Señor, ¡haced de mí un instrumento de tu paz!/ Que donde haya odio, ponga amor./ Donde haya ofensa, ponga perdón./ Donde haya discordia, ponga verdad./ Donde haya haya duda, ponga fe./ Donde haya desesperación, ponga esperanza./ Donde haya tristeza, ponga alegría/. Oh maestro, haced que yo quiera consolar más bien que ser consolado./ Comprender, más que ser comprendido./ Amar más que ser amado./ Porque es dándonos que obtenemos./ Es olvidándonos que nos encontramos./ Es perdonando que somos perdonados./ ¡¡Es muriendo que resucitamos a la vida eterna!”.

4.- El primer pesebre consta en los relatos de los Evangelios canónicos y apócrifos escritos hace unos dos mil años… El nacimiento de Jesús lejos de cualquier palacio, a la intemperie, en un pesebre de animales, en compañía de pastores marginados que viven sin techo, y que experimentan un cántico profundamente humano y misterioso… “Gloria a Dios en lo alto del cielo, y en la tierra paz a los hombres que él ama”. Este Jesús y sus padres emprenden el camino del exilio perseguidos por el rey que representa el poder despótico legalmente establecido.

5.- Este pesebre, este Jesús plenamente humano, este Dios de Jesús interpelan el régimen establecido donde la represión atenta contra la solidaridad, la libertad, la esperanza, los derechos de las personas y de los pueblos.

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