Poderosos Marchena y Lesmes… el Evangelio y el Papa denuncian el juez injusto y sin escrúpulos

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1.- Manuel Marchena (presidente de la sala segunda del Tribunal Supremo) y Carlos Lesmes (presidente del TS y del Consejo General del Poder Judicial avalan la actuación judicial contra los soberanistas catalanes y critican los motivos de los indultos. Pero las acciones judiciales son criticables en un régimen que quiera liberarse del franquismo.

2.- Un cristiano, por civismo y en coherencia con el Evangelio, debe hacer frente a un aparato judicial injusto sea … coreano, turco, afgano, venezolano, español. Al fin y al cabo, un policía puede ser ladrón y golpear ciudadanos … un bombero puede ser pirómano … un educador puede ser pederasta … un periodista puede ser manipulador … un juez puede ser injusto. A pesar de la caverna mediática y las cloacas del estado, los hechos demuestran que los exiliados y los perseguidos políticos catalanes son tratados como peligrosos criminales violentos por el régimen español pero son considerados demócratas, pacíficos, inocentes en la Unión Europa donde viven y se desplazan libremente .

3.- Hay interrogantes planteados legítimamente. ¿Todos los jueces son justos? ¿Hay jueces injustos? ¿Cómo actuar con los jueces injustos? ¿Condecorarlos? ¿Condenar-los? Y también … una ley que atenta contra los derechos y las libertades de las personas y de los pueblos ¿es respetable?

4.- Vale la pena dejar constancia de un episodio evangélico que muestra un juez que no respeta Dios ni los hombres. Un juez y una viuda son los protagonistas (Lucas 18, 1-8). Jesús propuso a los discípulos una parábola para hacerles ver que hay que orar siempre sin desfallecer…. «En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. También había una viuda que, acudiendo a él, le dijo: ‘Hazme justicia contra el hombre con quien tengo un pleito’. Durante muchos días el juez no hacía caso, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres, pero esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia; si no, irá viniendo aquí hasta que no podré aguantar más».

5.- El Papa Francisco comenta (25 Mayo 2016) esta parábola. Dice … «El juez es un personaje poderoso, llamado a emitir un juicio sobre la base de la ley de Moisés. La tradición bíblica recomienda que los jueces sean gente temerosa de Dios, dignos de confianza, imparciales e incorruptibles. Por el contrario, este juez no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Era un juez injusto, sin escrúpulos, no tenía en cuenta la Ley, hacía lo que quería, de acuerdo a sus intereses. Pero a él acude una viuda buscando justicia. Viudas, huérfanos, extranjeros eran los grupos más vulnerables de la sociedad. Los derechos que les otorgaba la ley se podían pisar fácilmente porque, estando solos y sin ayuda, era muy difícil que se pudieran hacer valer. Una viuda pobre, sola, nadie la defendería, podían ignorarla, ni siquiera hacerle justicia. También el huérfano, el extranjero, el inmigrante … en aquella época era muy fuerte este problema. Ante la indiferencia del juez, la viuda recurre a su única arma: continuar molestándole insistentemente, presentándole su solicitud de justicia. Y con esta persistencia llega a la meta. El juez, de hecho, en un momento dado la escucha, no porque le mueva la misericordia o la conciencia; sencillamente, admite: «Esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia; si no, irá viniendo aquí hasta que no podré aguantar más «.

6.- El Evangelio y Francisco son contrarios a los jueces injustos y sin escrúpulos. Dejan constancia de que estos jueces ya son desde ahora juzgados por la justicia de Dios. El supuesto poder inmenso de estos jueces sobre la vida y la libertad de las personas se deshará un día por la acción de cualquier minúsculo virus que afecte su corazón, su cabeza, y su conciencia.

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