El Papa Francisco defiende la soberanía y el derecho a la independencia de los pueblos

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Los medios informativos españolistas o soberanistas españoles no informan de algunas de las grandes cuestiones propiciadas por el Papa Francisco en su viaje a Ecuador, Bolivia y Uruguay. Fe cristiana, libertad y justicia social, independencia de los pueblos. Las palabras del Papa son aplicables en todo el mundo. También en Catalunya porque es una nación con identidad propia, un pueblo de raíces cristianas, una sociedad con un fuerte impulso a favor de la justicia, la solidaridad, la libertad y la soberanía de manera pacífica y democrática. Sigue un muestrario de las afirmaciones de Francisco en Latinoamérica en sintonía con la Doctrina Social de la Iglesia católica y los textos pontificios.

1. «Los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino. Quieren transitar en paz su marcha hacia la justicia. No quieren tutelas ni injerencias donde el más fuerte subordina al más débil. Quieren que su cultura, su idioma, sus procesos sociales y sus tradiciones religiosas sean respetados «.

2. «Ningún poder fáctico o constituido tiene derecho a privar a los países del pleno ejercicio de su soberanía»

3. «El futuro de la humanidad no está solamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las élites. Está fundamentalmente en manos de los pueblos«.

4. «La paz se fundamenta no sólo en el respeto de los derechos del hombre sino también en los derechos de los pueblos, particularmente del derecho a la independencia».

5. «Digamos no a las viejas y nuevas formas de colonialismo. Digamos sí al encuentro entre pueblos y culturas. Felices los que trabajan por la paz «.

6. «Un pueblo que olvida su pasado, su historia, sus raíces, no tiene futuro. Es un pueblo seco «.

7. «Es un ejercicio interesante que toda perspectiva que nace de las convicciones de una opción partidaria o ideológica se decante por el amor a la patria, por el amor al pueblo».

8. «El diálogo es un medio para forjar un proyecto de nación que incluya a todos (…) Para que haya diálogo es necesaria una base fundamental, una identidad (…) Cada uno habla desde su identidad (.. .) No se negocia la propia identidad. Para que haya diálogo es necesaria esta base fundamental. ¿Cuál es la identidad en un país? El amor a la patria. La patria primero, luego mi negocio. Entonces, yo, desde esta identidad, voy a dialogar. Si voy a dialogar sin esta identidad, el diálogo no sirve (…) La uniformidad nos anula, nos hace autómatas. La riqueza de la vida está en la diversidad».

9. «En el diálogo se da el conflicto. Es lógico y esperable. No debemos tener miedo. No debemos ignorar el conflicto. Al contrario, estamos invitados a asumir el conflicto. Si no asumimos el conflicto, no podemos dialogar nunca».

10. «Todos somos hermanos, hijos de un mismo Padre, de un Padre celestial, y cada uno con su cultura, su lengua, sus tradiciones tiene mucho que aportar a la comunidad. Los invito a orar a nuestro Padre común, todos juntos, cada uno en su lengua. Padre nuestro …». 

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